EL APRENDIZAJE COOPERATIVO
Entendemos por estructura de la actividad, al conjunto de elementos y de operaciones
que se suceden en el desarrollo de la actividad que, según como se combinen entre
sí, producen un determinado efecto entre los participantes: el individualismo, la
competitividad o la cooperación.
- En una estructura individualista de la actividad, los escolares trabajan individualmente, sin interactuar para nada con los demás para no romper el ritmo de trabajo de cada uno, y sin fijarse en lo que hacen los otros escolares; sólo interactúan con el profesor, o la profesora, que es quien resuelve sus dudas o los problemas que vayan surgiendo en la realización de los ejercicios. Se espera de ellos que aprendan lo que se les enseña y consiguen este objetivo independientemente de que lo consigan sus compañeros o compañeras
- En una estructura de la actividad competitiva, los escolares también trabajan individualmente, pero rivalizando entre sí. Se espera de ellos que aprendan lo que el profesor, o la profesora, les enseña, pero –de alguna forma, más o menos explícita– se espera que lo aprendan antes que los demás, más que los demás.
- Las estructuras (de la actividad) cooperativas, según Spencer Kagan De una forma más operativa, podemos decir que una estructura cooperativa de la actividad corresponde a una determinada forma de organizar las sucesivas operaciones que los alumnos deben seguir en el momento de llevar a cabo una determinada actividad o tarea, de modo que se asegure al máximo lo que Spencer Kagan (1999) denomina la participación igualitaria y la interacción simultánea
Spencer Kagan (1999) contrapone el modelo «Aprender Juntos» de Roger Johnson y David Johnson a su modelo de «Estructuras Cooperativas». Ambos modelos coinciden al considerar que dos de los principios o elementos básicos de un equipo de aprendizaje cooperativo son la interdependencia positiva y la responsabilidad individual: sin estos dos elementos no puede haber propiamente trabajo cooperativo en equipo.
Participación igualitaria
Según Kagan, el modelo «Aprender Juntos» no estructura la participación entre los
miembros de un equipo para que haya una participación igualitaria, en el sentido de
que deja que la participación de los estudiantes surja espontáneamente –no forzada
por ninguna «estructura»– dentro de los equipos. Por ejemplo, un profesor que aplica
este modelo puede estar satisfecho sólo porque los estudiantes discuten en equipo de forma «desestructurada» sobre algo (el modo de resolver un problema o de hacer alguna
actividad.
Interacción simultánea.
Spencer Kagan define la «interacción simultánea» como el porcentaje de miembros de
un equipo abiertamente comprometidos en su aprendizaje en un momento dado,
interactuando a la vez, simultáneamente. En un equipo de cuatro miembros siempre
habrá más interacción simultánea que en un equipo de cinco o de tres. Si el número
de componentes de un equipo es impar (tres o cinco), es mucho más probable que
haya alguno que, en un momento dado, no interaccione con otro y quede al margen
de la actividad.
Concepto de aprendizaje cooperativo
podemos definir el aprendizaje cooperativo como el uso didáctico de
equipos reducidos de alumnos, generalmente de composición heterogénea en rendimiento
y capacidad, aunque ocasionalmente pueden ser más homogéneos, utilizando
una estructura de la actividad tal que asegure al máximo la participación igualitaria
(para que todos los miembros del equipo tengan las mismas oportunidades de participar)
y se potencie al máximo la interacción simultánea entre ellos, con la finalidad de
que todos los miembros de un equipo aprendan los contenidos escolares, cada uno
hasta el máximo de sus posibilidades y aprendan, además, a trabajar en equipo.
Colaborar vs. cooperar.
Una escuela para todos, en la cual todo el mundo se sienta valorado, debe ser, además,
una escuela basada en la cooperación, tanto en la cooperación entre los que enseñan
en ella –para enseñar mejor y enseñar a cooperar–, como entre los que aprenden en
ella –para aprender mejor y aprender a cooperar.
Cooperar no es lo mismo que colaborar. La cooperación añade a la colaboración
un plus de solidaridad, de ayuda mutua, de generosidad que hace que los que en un
principio simplemente colaboran para ser más eficaces acaben tejiendo entre ellos lazos
afectivos más profundos... Trabajar codo con codo para conseguir un objetivo
común puede contribuir a crear una comunión más intensa...
Incluso etimológicamente se diferencian los verbos colaborar y cooperar. Colaborar
proviene del latín «co-laborare», «laborare cum», que significa «trabajar juntamente
con». En cambio, cooperar proviene del latín «co-operare», «operare cum», cuya
raíz es el sustantivo «opera, –ae», que significa trabajo, pero que también significa
ayuda, interés, apoyo. Cooperar, pues, también significa ayudarse, apoyarse mutuamente,
interesarse uno por otro.
El Grado de Cooperatividad
Niveles de análisis de la estructura de la actividad en el aula.
Si nos interesa analizar el trabajo en equipo dentro de un grupo clase para relacionar este trabajo en equipo con los posibles beneficios del aprendizaje cooperativo, debemos considerar dos niveles de análisis: un nivel cuantitativo (la cantidad de tiempo que trabajan en equipo) y un nivel cualitativo (la calidad del trabajo en equipo que llevan a cabo).
En una clase estructurada de forma cooperativa, el porcentaje de tiempo que trabajan
en equipo debe ser elevado.
El grado de cooperatividad y el índice de calidad
Una cosa es que un equipo de trabajo o todo un grupo clase tenga la cualidad (el atributo,
la característica...) de cooperativo y otra es que este atributo sea de calidad, de
forma que un determinado equipo o grupo se corresponda bien a aquello que se espera
de él precisamente porque tiene el atributo de cooperativo.
El grado de cooperatividad de un colectivo (equipo o grupo), pues, indica hasta
qué punto este colectivo tiene la cualidad (el atributo) de cooperativo, y hasta qué
punto el trabajo que este equipo desempeña es de una mayor calidad o no.
El grado
de cooperatividad remite a la eficacia del trabajo en equipo: cuanto más alto sea el
grado de cooperatividad, más eficaz será el equipo y el trabajo que desempeña, más
se van a obtener los beneficios que se supone que proporciona el trabajo en equipo
por el hecho de que éste tenga la cualidad de cooperativo.
El índice de calidad, por otra parte, nos indica de forma numérica en qué medida
un equipo tiene la cualidad de cooperativo. Será más o menos cooperativo si se dan en él, con un grado mayor o menor, los factores que hacen que tenga esta cualidad,
que sea –en este caso– un equipo más o menos cooperativo; es decir, los factores que
hacen que consiga con más o menos eficacia aquello que se espera de este equipo
por el hecho de tener la cualidad de cooperativo.
El índice de calidad remite a la calidad
del equipo en sí mismo: un índice de calidad alto significa que un equipo tiene
en mayor medida la cualidad de cooperativo. Ahora bien, que el trabajo producido por
este equipo sea eficaz (lo que equivale a decir que dicho equipo tenga un grado de
cooperatividad alto) depende también, como hemos dicho, del tiempo que se trabaje
en equipo.
El grado de cooperatividad de un equipo de aprendizaje cooperativo
El grado de cooperatividad de un equipo de aprendizaje cooperativo, por lo tanto,
viene determinado por dos elementos o variables: por la cantidad de tiempo que trabajan
en equipo dentro de una unidad didáctica (expresada en tanto por ciento) y por
la calidad del trabajo en equipo (expresada por un índice de calidad), determinado
por la constatación del grado con que se dan unos determinados factores de cooperatividad
(que incrementan la eficacia del trabajo en equipo) y/o unos determinados
contrafactores (que disminuyen la eficacia del trabajo en equipo).
El grado de cooperatividad de un grupo clase
De una manera similar se puede considerar el grado de cooperatividad de un grupo
clase estructurado en equipos de aprendizaje cooperativo. En este caso, el grado de
cooperatividad de un grupo de alumnos viene determinado, igualmente, por la cantidad
de tiempo que trabajan en equipo dentro de una unidad didáctica (expresada en tanto por ciento) y, en este caso, por la media aritmética del índice de calidad de
los diferentes equipos de aprendizaje cooperativo que hay en este grupo clase, matizada
por la dispersión de los diversos valores.
El grado de cooperatividad de un grupo clase debe servir –en el marco del Proyecto
PAC– para poder comparar diferentes grupos de estudiantes y relacionar esta
variable con el rendimiento de los mismos, con la cohesión del grupo y con el clima
de trabajo que favorezca el rendimiento de los alumnos, las interacciones entre ellos y
su desarrollo personal (especialmente la capacidad de diálogo, de convivencia y de
solidaridad).
Factores y contrafactores de calidad de un equipo
cooperativo
Para calcular el grado de cooperatividad, nos fijamos en una serie de factores de calidad
–determinados a partir de Johnson, Johnson y Holubec (1999) y Kagan (1999)–,
que pueden llevar asociado un contrafactor. La presencia o la ausencia de estos factores
y contrafactores pueden hacer aumentar o disminuir la calidad y, por consiguiente,
la eficacia del trabajo en equipo.
Una cosa es que un equipo esté más o menos organizado, o que no lo esté, y otra es
que esté «des-organizado»... Una cosa es que los estudiantes de un equipo se esfuercen
por conseguir los objetivos del equipo, para que su equipo «triunfe», o que haya alguien
que no se esfuerce por lograrlo, y otra cosa muy diferente –y mucho peor– es que, contrariamente,
haya alguien que se esfuerce para que su equipo no logre los objetivos que
se ha propuesto y «fracase»...
Cálculo del grado de cooperatividad
Con la consideración conjunta y de forma continua de un factor y el correspondiente
contrafactor se ha desarrollado una tabla para cada factor de calidad, con una
sucesión de situaciones que van desde una presencia mínima de calidad (puntuada
con un 0) hasta una presencia máxima de calidad (puntuada con un 6). En esta sucesión,
la intermedia (puntuada con un 3) indica una situación más bien neutra, en la
cual no se da el contrafactor pero tampoco se acaba de dar, o se da con una intensidad muy incipiente, el factor cuya presencia haría que la calidad del equipo
empezara a ser significativa.







